Transformation in die Cloud - welche Cloud darf es sein?
Perspective House of Clouds

El triunfo de la nube híbrida.

04-ago-2016

Cada vez más empresas migran su TI a la nube, preferentemente a una nube híbrida. Condiciones esenciales para la mayor parte de las empresas: una seguridad y protección de datos fuertes.
Skepticism was yesterday: more and more companies are migrating their IT to the hybrid cloud.
Anette Bronder, Director of Digital Division (DD)
En su búsqueda de la máxima eficacia, tanto PYMES como empresas importantes quieren que su infraestructura de TI sea lo más fiable, rentable y ágil como sea posible –para una eficacia máxima–, lo que hace que las ofertas en la nube sean una perspectiva seductora. Eso es una cara de la moneda. Sin embargo, en la otra cara sigue habiendo ciertas reservas con la externalización (también llamada outsourcing), un área empresarial muy delicada, por razones de seguridad, por miedo a posibles problemas de cumplimento o por una simple falta de experiencia. Pero el escepticismo se está evaporando. Las cifras actuales confirman que muchas empresas están intercambiando sus salas de servidores internas con una nube de datos operada externamente, o combinando sus propias nubes privadas con la útil nube pública, creando marcos de TI híbridos. Según EuroCloud, un centro de innovación en la nube paneuropeo, para 2019 se espera que un 80 por ciento de todos los centros de datos procese datos en la nube. El tráfico de datos entre los centros de datos podría multiplicarse por diez para entonces, hasta rebasar los 40 zettabytes –es decir, 40 seguido de 21 ceros– del volumen mensual de datos esperado.

La computación en la nube se está convirtiendo en la norma.

Según el Cloud Monitor de Bitkom, la asociación industrial alemana de TI, 2015 fue el momento en que la mayor parte de las empresas en Alemania estaba utilizando la computación en la nube (un 54%). En líneas generales, el uso de la nube entre las empresas alemanas casi se ha doblado en los últimos cuatro años. Entre las empresas más grandes, con más de 2000 empleados, en estos momentos un 70 por ciento utiliza la capacidad de computación en la nube. Las aplicaciones más populares son suites ofimáticas, programas informáticos compartidos, servicios de colaboración y soluciones de seguridad. A pesar de esta tendencia creciente, según un estudio del Barómetro de las PYMES de 2016, las PYMES alemanas ocupan un lugar bajo en la clasificación en el uso de la nube si realizamos una comparación internacional. España y Países Bajos se encuentran a la cabeza. Las empresas utilizan las nubes privadas, principalmente, para los datos, porque creen que el Internet público es demasiado inseguro. Pero eso está cambiando.
Analistas de Crisp Research predicen que las nubes híbridas –una mezcla de nube pública y privada– comprenderán un 30 por ciento de todos los modelos de computación en la nube del futuro. El uso de multinubes, lo que implica gestionar un abanico de entornos en la nube diferentes con al menos una nube pública, se espera que pase del nivel actual a más de un 30 por ciento. La razón principal de la popularidad de estos modelos de nube son los costes. Las nubes estrictamente privadas y los centros de datos internos son más caros que capacidades comparables de la nube pública. Otro factor determinante es el cliente, que cada vez pide más soluciones profesionales en vivo –desde un seguimiento de los paquetes a través de una aplicación hasta simulaciones de cálculos numéricos muy pesadas– que se puedan ofrecer desde una nube pública.
El mercado de la nube está cambiando rápidamente. Los proveedores de TI se están aproximando a sus clientes, y los clientes se están convirtiendo en colaboradores, desarrollando soluciones conjuntamente para el mercado exterior. Se están abriendo a la nube, y sus escenarios de uso cada vez se vuelven más creativos en la era de Internet de las Cosas (IdC): desde guantes de datos que se puedan usar para escanear rápidamente un producto y procesar la información, hasta aparcamientos inteligentes que notifiquen a una plataforma en la nube que están libres y los usuarios los puedan reservar a través de una aplicación. Finalmente, Internet de las Cosas está haciendo que la computación en la nube sea inevitable.

Sigue estando la cuestión de la seguridad de los datos.

El debate actual sobre el difunto acuerdo de Puerto Seguro y su sucesor, el Escudo de la Privacidad, inquieta a las empresas europeas. El Centro de Políticas Europeas, con base en Friburgo, tachó recientemente de insuficiente el acuerdo sobre el Escudo de la Privacidad: “El acuerdo de seguimiento del Puerto Seguro con la Comisión Europea no puede evitar que las autoridades de los EE.UU. recaben y utilicen grandes cantidades de datos”, concluyó la organización en una declaración. “Los expertos europeos en protección de datos en el grupo acaban de dar una aprobación condicional al Artículo 29”.
La mayor preocupación para los escépticos de la nube son los datos empresariales más delicados. Su pesadilla: el acceso externo no autorizado o, incluso, la pérdida de datos. Pese a ello, en teoría, la computación en la nube es más segura: las empresas con sistemas gestionados desde la nube tienen proveedores que realizan un seguimiento de las operaciones las 24 horas. A modo de comparación: el personal de TI de una empresa, que no comprueba los sistemas por la noche, no se dará cuenta de fallos potenciales hasta el día siguiente. Además, los ahorros resultantes de no tener que invertir en hardware interno o en apoyo para los sistemas internos son un beneficio enorme.

El estar situado en Alemania está solicitado.

Al mismo tiempo, también hay tendencias positivas, como refleja una sentencia reciente de Microsoft. En julio de 2016, un tribunal de apelación americano falló a favor del gigante del mundo de la informática. Microsoft se había negado a entregar, a las autoridades americanas, datos de clientes suyos almacenados en servidores europeos. Un precedente jurídico importante para la industria que provocará que, en el futuro, las diferentes instancias americanas tengan más complicado el acceso a datos almacenados en el extranjero. Otros pesos pesados americanos como Google y Facebook, cuyos modelos empresariales se basan en los datos de sus usuarios, también hacen frente a los intentos del gobierno americano para acceder a esta información.
Para evitar incertidumbres jurídicas a largo plazo, los centros de datos en Alemania son especialmente populares, especialmente entre las empresas alemanas. Después de todo, los datos del cliente almacenados aquí están protegidos contra las tentativas de acceso por parte de autoridades extranjeras. Según un estudio de Bitkom, dos terceras partes de las empresas creen que el que sus centros de datos estén situados en Alemania es vital. Solo un uno por ciento considera que esta cuestión carece de importancia.
Como cada vez más empresas confían en la nube, vamos a dedicar una serie de artículos en www.t-systems.com a este tema, explorando la variedad de facetas y los excitantes escenarios de uso para la computación en la nube en los próximos meses. Espero que disfruten con su lectura.
Atentamente,
Anette Bronder