Hombre sentado frente a cuatro pantallas controlando un vehículo de forma remota como si de un videojuego se tratase

Conducción teleoperada: Controlar vehículos con seguridad de forma remota

Los automóviles pronto podrán conducirse de forma remota

Descubre cómo

Cómo conducir automóviles y camiones por control remoto  

Todavía pasarán algunos años hasta que la conducción autónoma real sea posible. Hasta entonces, los sistemas del vehículo irán asumiendo poco a poco su conducción. En la actualidad, los fabricantes están desarrollando vehículos que se desplazan de forma automática y que, algún día, lo harán de forma totalmente automatizada. A los ingenieros y ordenadores todavía les quedan algunos obstáculos técnicos que superar. Uno de ellos es el siguiente: una red móvil estable y de baja latencia.

Vehículos totalmente automatizados

La conducción teleoperada —el nivel 4 en el camino hacia la conducción autónoma real— es la conducción de un vehículo por control remoto mediante un operador. La conducción automatizada solo es posible con unas redes móviles que ofrezcan un volumen de datos estable, los mínimos tiempos de latencia y una cobertura de red uniforme. T-Systems se ha asociado con Ottopia, una empresa emergente israelí que ha desarrollado una solución con la que se puede desconectar la variación de los parámetros de la red sin que la distancia a la estación base se vea afectada.

Servicio de aparcacoches por control remoto

Ya existen escenarios de aplicación específicos para la conducción de automóviles o camiones por control remoto. Con el servicio de aparcacoches automatizado, los conductores pueden aparcar el coche de alquiler o el suyo propio frente al hotel, el aeropuerto o la estación de tren. A continuación, una persona dirige el automóvil al estacionamiento mediante control remoto. Al llegar, el automóvil se conduce utilizando la función de estacionamiento sin necesidad de conductor. En intralogística, las personas conducen camiones de forma remota por rutas definidas hasta su destino, por ejemplo, después de descargar un barco hasta el almacén o al final de la producción hasta el lugar de aparcamiento.

El futuro de la conducción autónoma

El 32 %

de los desplazamientos que realizan los habitantes de las ciudades se podrán hacer en vehículos autónomos en 2035.¹

En 2030

se podrán usar sistemas altamente automatizados y elementos de conducción totalmente automatizada.²

En 2025

podrían llegar a las carreteras los primeros vehículos totalmente automatizados de fabricantes alemanes.³

Alrededor de un 10 %

es lo que se podría disminuir en Alemania el número de accidentes gracias a la conducción sin conductor.⁴

Fuente: ¹ Deloitte: https://t1p.de/zvy6 – ² DIHK: https://t1p.de/2vj6 – ³ VDA: https://t1p.de/l5r3 – ⁴ DIHK: https://t1p.de/2vj6

Libro blanco: Conducción teleoperada

Descubre cómo se implanta la conducción teleoperada como fase previa a la conducción autónoma.

Competencia de T-Systems para la conducción teleoperada

Como parte del Grupo Telekom, T-Systems cuenta sin duda con una amplia competencia en el ámbito de las redes móviles de comunicación. También dispone de muchos años de experiencia en informática y automoción. Junto con Ottopia, T-Systems ya ha llevado a cabo satisfactoriamente un proyecto piloto para la conducción mediante control remoto: un conductor condujo un automóvil desde Stuttgart en una pista de pruebas en Tel Aviv. 

La IA hace posibles los coches operados por control remoto

La competencia tecnológica única de Ottopia en el campo de la inteligencia artificial es el componente clave de esta solución conjunta. La IA es capaz de predecir el comportamiento de las redes en pocos segundos. Ottopia ajusta constantemente la velocidad de los datos y la compresión basándose en estos pronósticos. El objetivo es lograr la máxima calidad de vídeo con el mínimo retardo. Los algoritmos de seguridad pueden evitar una conexión con interrupciones repentinas o peligros inesperados en la carretera. Gracias a su amplia y dilatada experiencia en el desarrollo y operación de servicios para vehículos conectados, T-Systems integra la solución básica de Ottopia en el entorno informático de los fabricantes de automóviles o clientes de flotas.

Los cinco niveles hasta la conducción autónoma

Vista aérea de una rotonda en la que circulan numerosos coches conectados entre sí mediante redes digitales

Para la industria automotriz, el desarrollo hasta lograr la conducción autónoma consta de cinco niveles: conducción asistida, parcialmente automatizada, altamente automatizada, totalmente automatizada y autónoma. La conducción asistida existe desde hace varios años. Algunos ejemplos son el control de la velocidad, el control automático de la distancia con control de crucero adaptable o el sistema automático de advertencia de cambio de carril. Con la conducción parcialmente automatizada, el vehículo realiza las funciones temporalmente por sí mismo. Por ejemplo, puede permanecer al mismo tiempo en el carril y frenar o acelerar. Para ello, se combinan sistemas individuales de conducción asistida. La conducción parcialmente automatizada también incluye el estacionamiento automático para que el conductor pueda soltar las manos del volante durante un breve espacio de tiempo. En el nivel 2, es posible prescindir totalmente del conductor, pero todavía no se ha alcanzado. Una persona tiene que poder supervisar y corregir el sistema.

Conducción altamente automatizada

Las personas todavía son necesarias en los vehículos altamente automatizados, pero en ocasiones pueden ir haciendo otras cosas, por ejemplo, leer el periódico. Sin embargo, cuando el vehículo lo avisa, el conductor tiene que poder retomar el volante de inmediato. El vehículo se encarga de conducir, adelantar, frenar o acelerar de forma independiente durante un periodo de tiempo limitado. Para ello, el vehículo de nivel 3 necesita unas situaciones de tráfico claras, por ejemplo, que no haya tráfico en sentido contrario o que las marcas del carril estén definidas. Ya existen unos primeros modelos que podrían conducir de manera altamente automatizada. Sin embargo, el uso de estos sistemas en el tráfico rodado aún no está permitido por ley.

Conducción totalmente automatizada

Las empresas de automóviles están desarrollando en la actualidad sistemas para una conducción totalmente automatizada. En el nivel 4, la tecnología asume todas las funciones de la conducción de forma independiente. Un vehículo puede cubrir distancias sin intervención humana. La persona solo toma el control cuando el sistema se lo exige. El último nivel corresponde a la conducción autónoma real. El sistema guía totalmente el vehículo de principio a fin. En este nivel, el conductor va más bien como pasajero. Ello supone una diferencia importante desde el punto de vista legal, ya que, en caso de accidente, el responsable no es el propietario del automóvil, sino el fabricante. Sin embargo, hasta el momento no existe un marco legal preciso para la conducción autónoma.

Trabajamos en estrecha colaboración con T-Systems, que cuenta con una experiencia única en el suministro de conectividad y soluciones para vehículos conectados y la industria automotriz.

Amit Rosenzweig, CEO de Ottopia

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Conducción teleoperada con cámara y centro de control

Los automóviles necesitan dos componentes para la conducción por control remoto: una unidad de a bordo en el automóvil y un centro de control desde el cual el conductor controle el automóvil. El conductor tiene acceso a funciones tales como los frenos, el acelerador o la dirección a través de la unidad de control del automóvil. Por su parte, la unidad de a bordo ofrece una vista en tiempo real del estado actual de la carretera. Para esto, un vehículo necesita, como mínimo, cuatro cámaras HD. Para la secuencia de vídeo, los datos deben transmitirse de manera estable al centro de control a través de la red móvil. Los programas de emergencia garantizan la seguridad en caso de que se produzca un corte de energía o si surge algún evento imprevisto. De este modo, empiezan a frenar o realizan una maniobra evasiva de forma independiente. 

La latencia es crítica

La latencia de la red móvil es una variable crítica para la conducción por control remoto. Esta determina tanto el tiempo de reacción del conductor como la transmisión del estado del tráfico. Una latencia de apenas un máximo de 50 milisegundos permite conducir un vehículo de forma remota a poca velocidad. Esto se traduce en que la conducción teleoperada ya es posible en la red 4G/LTE, siempre que haya suficiente capacidad disponible en una celda de radio. La red 5G reducirá la latencia por debajo de los diez milisegundos. Muchos más dispositivos finales, incluidos los automóviles en red, podrán conectarse al mismo tiempo a una celda de radio sin que la latencia se vea afectada considerablemente.

Ecosistema digital

El coche se está convirtiendo poco a poco en un vehículo autónomo. Sin embargo, antes de que la conducción autónoma sea un hecho, todavía faltan por perfeccionar e interconectar numerosas funciones técnicas. Para ello, los fabricantes de automóviles necesitan un ecosistema digital integrado compuesto por la infraestructura de red, la cloud y la seguridad.

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