Hannover Messe Industrie 2016
Perspective Internet of Things

La fábrica conectada: a punto para ponerlo a prueba sobre el terreno.

11-ago-2016

Más rápido, mejor, más personalizado. Las nuevas exigencias de los clientes siguen ejerciendo presión en las industrias tradicionales. ¿Es Internet de las Cosas la solución?
Connected factory: Is the IoT the solution for traditional industries?
En la actualidad, las empresas industriales se están enfrentando a un gran cambio. La producción en serie se tiene que volver más personalizada y la producción individual más eficaz. Lo que a primera vista podría sonar sencillo, exige un enfoque completamente nuevo en la fábrica. Las empresas necesitan transformar sus procesos estáticos y volverlos redes de valores añadidos flexibles. Para hacer eso, tienen que practicar la digitalización no sólo en sus departamentos de contabilidad, atención al cliente y ventas sino también en la fábrica y en el almacén. El objetivo está claro: procesos de producción que se organicen y perfeccionen por sí solos.

Para 2025 a más tardar será realidad.

Esto no es una idea nueva. En 2011, el gobierno alemán declaró la cuarta revolución industrial, conocida también como Industria 4.0, como uno de sus proyectos pioneros. Desde entonces, la gente no ha dejado de hablar de este tema. Sin embargo, la producción inteligente avanza lentamente. Industria 4.0 está avanzando a pasos de tortuga, especialmente en la fábrica. Según un estudio publicado por la VDMA (la Asociación Alemana de Ingenieros), más de la mitad de la industria está todavía en pleno comienzo del proceso de transformación. Aunque dos terceras partes de las empresas están recabando datos sobre máquinas y procesos, sólo tres de cada diez están utilizando esos datos para la producción automática. ¿Cuándo se convertirá la fábrica inteligente en una realidad? Según la Federación Alemana de Industrias Electrotécnicas, Electrónicas y de Tecnologías de la Información (la VDE) ocurrirá, como muy tarde, en 2025. Por eso, en lugar de hablar de revolución, es más lógico hablar de evolución industrial.
Se puede ver a los precursores de Industria 4.0 en muchas empresas en las que Internet de las Cosas desempeña un papel clave. Los servicios de mantenimiento utilizan Internet de las Cosas para comprobar de manera remota el estado de las máquinas y los sistemas así como para resolver los problemas relacionados con la configuración. Como resultado, los costes de mantenimiento se están reduciendo hasta en un 30 por ciento.

Resolviendo los problemas inmediatamente.

Una vez conectadas, las máquinas pueden transmitir, constantemente, sus datos de producción. Esto hace que sea posible organizar y analizar los datos de un único proceso complicado de manera automática. Si los datos se desvían de la norma, se pueden iniciar medidas correctivas inmediatamente.
Sin embargo, las empresas no están conectando simplemente máquinas y sistemas sino que, con cada vez más frecuencia, también conectan personas. Muchos productores de automóviles están poniendo a prueba, por ejemplo, el uso de elementos móviles en la producción. El objetivo es apoyar a los empleados en su trabajo. Fíjense en el uso que hace Volkswagen de las gafas de datos 3D para los pedidos. Al igual que en el juego, concebido para los teléfonos inteligentes, Pokémon GO, las gafas expanden la percepción de la realidad de quien las lleva. Toda la información que los empleados necesitan para su trabajo, como por ejemplo la ubicación de un producto o el número de una pieza, aparece en la “pantalla” de sus gafas. Un control táctil o por voz deja a los empleados las manos libres para que puedan llevar a cabo otras actividades. La cámara incorporada a las gafas también escanea los códigos de barras y muestra, en color verde, los códigos correctos así como los productos retirados. Cualquier pieza sacada por error se colorea en rojo.

Necesitamos un esperanto para las máquinas.

En sí mismas, estas soluciones y otras similares funcionan sin complicaciones. El problema reside en la interacción digitalizada entre los distintos elementos de producción conectados. Dependiendo del productor, edad y región, las máquinas y sistemas hablan lenguas completamente diferentes. Todavía está por desarrollar una norma reconocida internacionalmente, o sea básicamente un esperando para máquinas. Para que Industria 4.0 funcione, es importante que ninguna máquina se quede aislada. En lugar de ello, todas las cadenas de procesos, desde la producción y el almacenamiento hasta la logística y las ventas, tienen que estar conectadas. El tratamiento posterior de datos de las máquinas y los sensores en sistemas para la gestión de las relaciones con el cliente, la gestión de los procesos de producción y la planificación de los recursos es el punto de partida para hacer que los procesos de la empresa se vuelvan más transparentes, para gestionarlos de manera más inteligente y, por lo tanto, para seguir mejorándolos. Por ejemplo, si un sistema de producción comparte su información con el sistema de gestión del almacén, ese sistema podrá, entonces, identificar una ubicación exacta en el almacén y enviar un elevador de horquilla para que complete el proceso.
En lugar de esperar una norma universal, las empresas ya tienen la opción de confiar en las soluciones que ofrecen las plataformas. Estas traducen los datos específicos de los aparatos en un modelo de datos que sirve para todos los equipos. Proveen toda la tecnología necesaria en forma de soluciones adaptables: módulos y pasarelas para conectar las máquinas, conexiones de red, servidores de red, herramientas de análisis de datos y un portal de usuario en línea. Estas plataformas también aseguran una comunicación fluida con el entorno de TI actual.

¿La jubilación para todos?

Sin embargo, cuanto más conectada, automatizada y autónoma se vuelve la producción, más patente es la pregunta sobre qué significa eso en términos de empleo. El Foro Económico Mundial, por ejemplo, anticipa que la cuarta revolución industrial podría costar más de cinco millones de empleos hasta 2020. Sin embargo, muchos economistas dicen que las ventajas y las oportunidades presentadas por Industria 4.0 compensarán con creces las pérdidas de empleo. En cualquier caso, las fábricas vacías no dejarán de ser una mera ilusión, al menos en las próximas décadas. En su lugar, se está utilizando tecnología de tipo exoesqueletos para ayudar a las personas a realizar el trabajo físico más pesado. Y al mismo tiempo, el número de trabajos científicos y relacionados con los servicios está aumentando mientras que los trabajos administrativos y de producción están a la baja. Por esa razón, a los que se quieran beneficiar de Industria 4.0 más les vale ser listos e invertir en la formación continuada de sus empleados.