La transparencia limitada, los ecosistemas complejos, los ciclos de desarrollo rápidos, los controles de identidad deficientes y una protección de datos inconsistente aumentan el riesgo de que se produzcan violaciones de la seguridad y se divulguen datos. Las empresas pueden mejorar la transparencia, controlar el acceso, detectar amenazas de forma temprana y reaccionar más rápidamente integrando la seguridad en las aplicaciones y los procesos de desarrollo. De este modo garantizan el cumplimiento normativo, reducen los riesgos y favorecen un crecimiento digital estable.